sábado, 4 de noviembre de 2017

02-06-2016

Aventureros
Todos tenemos algunos planes locos en nuestra cabeza.
Algunos somos capaces de llevarlos a cabo, ya sea solos o de la mano de algún amigo.
Hoy he tenido una idea loca, de esas que que a ti tanto te gustaban y de las cuáles te dejarías arrastrarsi te llevase da la mano conmigo, al igual que dos aventureros. 
Creamos muchos planes pero ninguno de ellos se llegó a realizar. 
Eran tan placenteros y mágicos...pero las mentiras y las malas decisiones terminaron por dejarnos el café frío mientras desaparecía sin ser visto. 
Hoy, he soñado con un viaje, tu rostro no tenía forma, seguías siendo invisible a mis ojos al igual que en cada sueño. 
El plan era el siguiente: 
Viajábamos en un tren, éramos los únicos pasajeros.
Tú, yo y nadie más.
El tren se paró aunque quizás realmente nunca llegó a estar en marcha, ya sabes eso de que no todo es como creemos y no todo lo que vemos puede ser real. 
Nos encaminábamos a un lugar desierto en el que solo había árboles y los restos de un lugar ya abandonado con el paso de los años. 
A lo lejos, vislumbramos una casa abandonada. 
Te dije: ¡Vamos a ver que hay dentro!
Tú, más prudente dijiste: quilla, ¿pero que ices? ¡se puede caer una viga o algo!
pero, te acabé convenciendo con la curiosidad que a mi tanto me atraía y de la cual estaba segura que haría lo mismo contigo. 
La curiosidad de saber quién había vivido ahí, por qué habían abandona su hogar, si había cartas de amor guardadas en algún baúl, vestidos y ropa de una época anterior a la nuestra, quizás algún piano guardado debido a que dejaron de usarlo, fotos de la familia que habitó en aquel hogar...
Había un sofá viejo. 
Tú, te sentaste en el y fingiste leer un periódico mientras cruzabas una pierna sobre la otra y decías: 
-Quilla, este año van a venir cosas buenas.
Y yo te pregunté:
- ¿Por qué? 
A lo cuál tu respondiste: 
- Porque te voy a sacar a bailar y no pararemos hasta caer. 
Entonces yo te dije:
Pues a mi las cartas me han dicho que no caeremos, pero, si lo hacemos, ten presente que nos levantaremos porque aún en la invisibilidad de nuestros cuerpos mi mano invisible estará sosteniendo la tuya, aunque no la veas, aunque no la recuerdes al despertar, o aunque no quieras verla. 
Y si recuerdas algo de este sueño cuando despiertes por la mañana en el mundo terrenal que sea sentirme en el viento  porque te mandaré todas las caricias que necesites y las que no mediante el viento, mediante el aire, esperando el momento en el que tu yo consciente se dé cuenta de que es lo que estamos destinados a hacer, a ser... y por fin conocermos materialmente sin máscaras, siendo solamente nosotros mismos pero sin apartar la vista del alma. 
Cariño, embobémonos con los ojos sin observar nada más, porque cuando se ama un alma, todo roce corporal crea un magnetismos tan mágico que es capaz de contrarestar el magnetismo universal pudiendo arrasar o fortalecer todo a su paso. 

(Naiara López) 

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